5 razones para mirar por la ventana

 En Accion social

Siempre se ha dicho que las personas somos animales de costumbres, lo que viene a significar que nuestras vidas tienen un gran componente de hábito, de acciones repetidas y de rutina. En cierta forma, somos nuestras rutinas, y estas dicen cómo somos. Encontramos en estas rutinas cierta seguridad ante la incertidumbre y aunque algunas despierten en nosotros cierta sensación de monotonía, por regla general dejamos que se nos pase, para seguir cobijándonos en ellas.

Y claro, esto atañe al trabajo. Posiblemente la faceta más proclive a la rutina de todas. A nada que nos descuidemos un poco.

Tanto si estás cómodo con tu trabajo y sus rutinas como si no, las 5 razones que exponemos a continuación pretenden animarte a que dediques algún momento a mirar fuera de la ventana para ver qué hay más allá de tú contexto profesional particular y de paso, revises tus rutinas.

  1. La primera: para conocer tu valor profesional en el mercado. Tu trayectoria profesional se ha construido sobre una serie de experiencias, conocimientos, talentos que de alguna manera tendrán un determinado valor específico en un ámbito concreto. Ese lugar en el que aportas valor será tu mercado. Porque no todo el mercado es tu mercado, recuérdalo. Y para que encuentres ese ajuste, tienes que mirar más allá de tu día a día, asomándote a la ventana. Tal vez lo que veas te sirva para comprender que hay rutinas más bonitas que las tuyas ahí fuera.
  2. La segunda: para que conozcas qué lugar ocupas en tu profesión. Para ello te sugerimos que te compares con otros profesionales de tu especialidad y sector. Aquellos que en igualdad de formación, trayectoria, especialización y conocimientos están en activo en un ámbito equivalente al tuyo. Puede que la comparación sea favorable, lo que justifica que asegures tu posición y por tanto valides tus rutinas. Pero puede que no, lo cual tal vez sea un motivo evidente que te anime a plantearte un cambio, a formarte, reciclarte o al menos a que tomes conciencia de la necesidad de evolucionar profesionalmente y por tanto cambiar algunas de tus rutinas.
  3. La tercera: para que seas coherente cuando te pesques a ti mismo quejándote de las pocas oportunidades que tu empresa te ofrece y en cómo es posible que nunca reconozcan el valor de tus méritos. Si por lo que sea, estás instalado en la queja, tal vez ha llegado el momento de sustituirla por una actitud decidida que te lleve a probar qué entornos posibles te aportarían la mejora o satisfacción que tal vez ahora no tienes. Si no lo intentas puede que perpetúes tu situación y por tanto termines quedándote, o peor aún, resignándote con esa queja y con tu rutinaria rutina, claro está.
  4. La cuarta: para que pienses en cómo te muestras al mercado ya que aún en el que caso de que lo que veas fuera no sea tan distinto a lo que tú tienes o eres, tal vez te guste la manera en que otros colegas lo exhiben. Es lo que se llama la marca personal que se construye sobre aquello por lo que eres reconocido, lo que haces bien, lo que solucionas y además te diferencia en tú mercado y que te obliga a concretar todo ello, todo tu valor, contándolo. Esto en sí mismo puede darte mayor visibilidad y atraer el interés de otros. Quién sabe, puede que si lo haces tus rutinas interesen.
  5. La quinta; para que despiertes tu inquietud. El mero hecho de mirar qué se cuece ahí fuera, y que conviertas esto en una rutina, puede hacerte consciente de que tal vez llevas demasiado tiempo en tu zona conocida. Aquella a la que tu eficiencia personal y profesional te ha llevado y que se ha convertido en tu zona de seguridad y posiblemente depósito de bastantes de tus rutinas. Zona que a veces también actúa a modo de cepo ya que limita tus posibilidades. Al final, con la información que recabes podrás ser más consciente de cómo y dónde estás y si lo que ves fuera te gusta o no.

Pero para ello, tienes que mirar por la ventana, a ver qué hay en el paisaje. No pedimos que abandones tus rutinas, pero sí que las compares con otras porque tal vez las tuyas te están llevando desde hace demasiado tiempo, al mismo sitio.

En mi perfil de Linkedin me defino como Asesor de Trayectorias Profesionales, bien podría poner a partir de ahora, Asesor de Rutinas Profesionales. ¿Quieres que veamos las tuyas?

Por Fernando Villasante

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