Entrevista a Alfons Cornella. Presidente de Infonomía

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Alfons Cornella

Alfons Cornella

Socio Director de Infonomía es una pequeña empresa radicada en Barcelona. La sede está en un loft autentico, no de estos que se hacen nuevos, junto a la villa olímpica. Estética industrial con escaleras grandes, destartaladas y un montacargas. Dentro de la sede personas jóvenes con atuendos informales, ordenadores, libros, papeles y mesas para reunirse. Alfons habla con pasión de su trabajo, de alguna manera es un "iluminado" respecto al papel de la innovación y el conocimiento en una sociedad.

"Creo que mis colaboradores reconocen mi liderazgo porque vivo de ello; es mi vida. No es un tema forzado; la palabra es autenticidad. No es un discurso construido de forma artificial, sino algo vivo, esto es un diseño de vida. El otro día decíamos que tenemos una misión. También es muy yanki, pero lo tengo claro, tenemos una misión, que es hacer entender a las empresas que o cambian o se renuevan o no hay futuro"

AV: Cuando estudiabas habías pensado en ser empresario

AC: No en absoluto, aún tengo amigos que me conocen que piensan que es imposible.

AV: ¿Por que lo dicen?

AC: Porque me conocen, porque piensan que lo que me interesa es pensar y desarrollar ideas más que llevar adelante proyectos, eso pensaba, pero la vida me ha conducido por otra dirección.

AV: Piensas que este camino ha merecido la pena

AC: Pues sí, el elemento de libertad que te da el poder decidir en cada momento qué es lo que haces te compensa, aunque también tienes la dificultad de la inseguridad. Hay un equilibrio entre la inseguridad, el no saber de que vas a vivir mañana y la libertad. Pero creo que ha merecido la pena

 

 

AV: Pero Infonomía ha superado ya la época de crecimiento.

AC: No porque es una categoría nueva.  Nosotros estamos creando un nuevo concepto y eso requiere más tiempo. Nosotros invertimos mucho en nuevas actividades, en I+D eso implica que la tranquilidad la vas alejando en el tiempo a base de ir probando cosas, pero la rentabilidad, que la tiene, está limitada por el riesgo importante que asumes de desarrollo de nuevas ideas

AV: ¿Esa categoría tiene un nombre?

AC: En Estados Unidos a esta categoría se llama espacio de frontera. Lo que quieres es aglutinar las ideas y  personas que están definiendo las fronteras tanto sociales como de negocio o sea, lo que viene. La idea de un lugar en el que detectas, digieres y proyectas lo nuevo, desde el punto de vista tanto práctico, para las empresas que quieran aprovechar ese conocimiento para desarrollar nuevos productos, como intelectual. Eso es el espacio de frontera.

Siempre ha existido este tipo de espacios, pero no como negocio. Siempre ha estado la persona enterada que iba por delante. Pero estructurar eso como un grupo de personas que analiza el entorno, determina tendencias, las proyecta, las explica y crea una comunidad de gente interesada y crea una estructura que vive de eso, sin recibir ninguna subvención, es muy difícil.

Un think tan que piense sobre el espacio de frontera desde la iniciativa privada, que es lo que le da la libertad, de no depender de nadie, ni de presiones corporativas ni gubernamentales, es realmente nuevo. Vamos a tardar varios años en consolidar esto.

AV: He detectado que hay un creciente interés de Infonomía havia las personas. ¿Como se ha dado ese proceso?

AC: Pues si. Cuando lanzamos Infonomía. En 200, el lema era Personas y empresas en la economía del conocimiento. Con eso salimos a la calle. Eso viene desde del principio. En estos años, el gran activo que hemos descubierto es que hay gente que esta haciendo cosas y frente al pesimismo que impera desde un punto de vista de la planificación, hay un montón de gente que se arremanga y tira adelante. Hay sido un descubrimiento en el sentido de que no hay innovación, sino que hay innovadores.

La innovación no es una cosa abstracta sino que es imposible si no hay gente que tira del carro de la innovación. Poco a poco hemos ido convenciéndonos de que el punto clave esta en las personas que se arriesgan para hacer cosas.

AV: Pero ¿donde están los innovadores?

AC: Esta lleno. Estamos rodeados, pero lo que pasa es que no se habla de ellos. Yo puedo certificarlo. Hemos documentado más de 200 casos. Tenemos una base de datos con más de 1000 iniciativas en todo el país. Lo que pasa es que están pensados como autoempleo o como un grupo de amigos que quieren tener un equilibrio entre su vida y su trabajo, no tienen una ambición económica más calvinista, anglosajona de motar algo grande, lo que quiere es poder tener ese equilibrio vida trabajo. Estamos rodeados de pequeños nodos que porque son pequeños no saben como conectarse entre si.

AV: Quizás es que son innovadores porque son pequeños

AC: Es imposible ser innovador en una empresa grande. Es el pequeño el que puede permitirse no comer un mes y una grande si no da de comer un mes tiene un follón montado tremendo. El nivel de compromiso, de aventura, de formar parte de un barco en el que todos tienen que remar esa sensación es muy difícil de conseguir en una empresa grande.

No sé si leíste una noticia del País en la que decía que se había descubierto una relación entre la hormona del hambre y la producción de sinapsis en el cerebro. Lo encontré genial.

AV: El hambre agudiza el ingenio

AC: Exactamente eso es lo que he puesto en la web. En una grande, eres obeso ya estás satisfecho y para que te vas a mover

AV: Entonces las sociedades opulentas están en inferioridad respecto a las sociedades en desarrollo que vienen pidiendo paso

AC: Bueno, encontrar un equilibrio entre las sociedades tradicionales y lo nuevo es difícil, tendríamos que llegar a un equilibrio entre la solidez de los mayores y el impulso de los que empiezan ; los nuevos tienen ganas, los maduros tienen balance, son dos caras de una moneda que no se ven entre si. La cara no ve la cruz.

AV: Dentro de Infonomía ¿hay innovadores?

AC: Sí, sí, claro.

AV: ¿Los has elegido así?

AC: Te lo diría al revés hay gente que no ha continuado es porque no tenía ese perfil. Ha sido una especie de selección espontánea, Hay que estar un poco loco para estar aquí. Podrías tener mejores rendimientos a corto en una empresa más tradicional. En una como la nuestra es difícil.

Cuando empecé, me dijeron que de cada 3 personas que lo intenten valdría uno.

No es una cuestión de ocurrírsete cosas, sino estar abierto a las ideas, de aceptar y vivir el cambio. No ser rutinario

AV: Mi sensación cuando os he conocido es que era una empresa distinta, una empresa en la que por ejemplo no existían las relaciones jerárquicas

AC: No hay cargos. No hay. Aquí tenemos un problema cuando hacemos las tarjetas, porque no sabemos que poner. No tiene sentido, somos 8 o 10 personas, que tenemos que hacer de todo.

AV: ¿Te reconocen como Jefe?

AC: No, más bien como líder. Es un tema de liderazgo, no de jerarquía. He aprendido mucho y este tema he visto que cuando yo leía eso del lidership me parecía muy yanqui, pero tenían razón. Si no hay una visión de alguien atrevido que este delante y "cortando la selva" el tema no funciona

AV: Entre las tareas del liderazgo cual destacarías tú. ¿Por que piensas que tus colaboradores te reconocen como líder?

AC: Creo que porque vivo de ello, que es mi vida. No es un tema forzado. La palabra es autenticidad. No es un discurso construido de forma artificial, sino algo vivo, esto es un diseño de vida. El otro día decíamos que tenemos una misión. También es muy yanki, pero lo tengo claro, tenemos una misión, que es hacer entender a las empresas que o cambian o se renuevan o no hay futuro. Somos pequeños pero cada día tenemos más influencia. Hay empresas grandes que nos encargan renovar su esquema de innovación.

AV: El discurso de la necesidad de la innovación ¿está calando en las empresas?

AC: Sí, yo creo que sí, pero cala entre el empresario o el alto directivo y entre la infantería. El problema son los cuadros intermedios. Lo que pasa es que la gente que tiene una posición de cierto poder y está todo el día conspirando. Más que pensar en como puede hacer prosperar a la empresa, está pensando en conservar su posición. La variable fundamental es el miedo. Si me muevo puedo perder lo que he construido en mi vida. Es la estrategia del campo de concentración. La manera de sobrevivir es que no se fijen en ti, por lo tanto no hagas nada arriesgado que haga que se fijen en ti. Ahí es donde matas la innovación. Yo lo he visto en los Bancos por ejemplo, con los que colaboramos. A nivel de base la gente propone cosas nuevas, que quedan paradas cuando llegan al nivel del Propietario de proceso, mientras que el empresario dice dadme ideas, tirar para adelante. El problema esta en medio.

AV: Eso son muchos miles de personas

AC: Si es curioso porque cuando empezamos el tema de la revolución digital  veíamos que uno de los efectos era el aplanamiento de las organizaciones. Ha sucedido justo eso, pero no se ha conseguido porque ha habido una resistencia numantina en ese punto intermedio de conservar estatus y de no aceptar que el juego es dinámico. Se pide más flexibilidad laboral, pero los que deberían ser más flexibles son los más anclados en su posición.

Es patético ver que cuando hablas con gente con éxito cuyas empresas han crecido, "están hasta el gorro" de la conspiración permanente. Esa crisis del ejecutivo que ha creado algo es tremenda.

AV: Hay una parte de conspiración y otra parte de la cantidad de tiempo que se pierde en cosas que no sirven para nada peleas internas que no conducen a ninguna parte.

He detectado en las conversiones que mantienes un espíritu crítico respecto al apoyo de las administraciones hacia la innovación

AC: Mi impresión es que en ese tema he claudicado. En la fiesta del Next, vino Pascual Maragall a clausurar el acto, lo que le agradecí mucho y se quedo muy sorprendido cuando supo que no recibíamos ninguna subvención. La impresión es que ya no pretendo nada, En ocasiones he ido a proponer a y me han dicho a no, pero z sí, cuando z no tiene ningún sentido. Hay un problema básico y es que la gente que esta en las administraciones intentando estimular la innovación no ha sufrido en carne propia esos problemas. Hasta que uno no ha sufrido lo que se siente con el problema de pagar la nomina a final de mes, no acaba de entender el lenguaje de la empresa. Me he encontrado con gente que quiere ayudar a las empresas desde un discurso que no es el de la empresa. Están en otra galaxia, vienen de otro planeta donde se respira nitrógeno, no respiran oxigeno. Hasta que no se encarguen de ese tema gente que entiende de verdad cuales son las dificultades reales, el discurso es estéril, hablan solo de ayuda financiera, subvenciones, créditos, pero no entienden cual es la necesidad de la empresa.

AV: ¡Donde más habría que innovar sería en la propia administración!

AC: Si pero eso ya doy por descontado que es imposible. Lo que es peor es que hay mucha gente que da por perdido el tema. Cuando además es un tema importante porque va a haber mucho dinero. Del acuerdo de Zapatero, para potenciar la investigación, se prevé que va a haber del orden de 1000 millones de euros. No van a saber que van a hacer con ello. Hay dinero, pero hay empresas que no necesitan dinero, sino proyectos. Vamos a resolver la educación, la sanidad, movilizar a las mejores mentes del pais.

No es cuestión de dinero hacen falta proyectos

AV: Y la universidad ¿donde queda?

AC: La universidad, no se puede hablar en general, sino hay que hablar de universidades y dentro de ellas de departamentos

Creo que tenemos la suerte de que hay cada vez más de gente que entiende que su vida personal y como grupo, depende de establecer conexiones con el mundo real de las empresas. Han entendido que si quieren tener mejor instrumental necesitan la empresa. En ese sentido la evolución es positiva. Ves que se constituyen cono pequeños laboratorios contratados por empresas.

La universidad tiene un papel esencial, es donde está el conocimiento del país. Como transformador de la sociedad es fundamental, pero hay otra gente encerrada hablando de temas esotéricos con un discurso de "papers" y parece que les insulta si les hablas de la empresa, como si el dinero ensuciara; hay una especie de moral judeocristiana de repulsión hacia la creación de un beneficio que no tienen lo protestantes y que nos hace mucho mal. La distancia entre la puerta de la academia y el fango de la empresa es enorme.

AV: Sin embargo en otras partes de España se producen alrededor de las universidades unos núcleos de empresas muy innovadores

AC:  En Cataluña esta la universidad de Girona que ha establecido vínculos con empresas, y como no tienen recursos, se las tienen que ingeniar.

AV: ¿Existe futuro para la innovación?

AC: Si existe, cada vez, más pero es un tema de zapadores. Tenemos la suerte de que hay gente que lo esta haciendo, esta en su ADN, pero no se sabe. Es mucho más sexy hablar de las opas. Si que tenemos futuro pero si nos apalancamos en la gente que esta haciendo ahora las cosas. Son los que están creando la economía del mañana.

Encontrar un espacio en el que la comunicad de innovadores del país pueda conectar entre si para encontrar mejores proyectos y ver que el mundo es el mercado, es nuestro objetivo, esa es nuestra misión. Lo que ocurre es a veces te desespera ver la cantidad de recursos que se dedican a temas inútiles.

AV: En mi percepción sí lo estás consiguiendo; el crear una red de relaciones para que las personas que innovan piensen que no están solas.

AC: El viernes en la fiesta de Next 06, tenía dos mensajes, el primero: no estáis solos y el segundo: dejemos de quejarnos y hagamos. No pidas que el pais innove, ponte tu a innovar.

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