Más vale un por si acaso que un si hubiera: Reskilling

 En Dichos populares y conceptos de RRHH

Enero 2018

Fco. Javier Cantera Herrero, Presidente Grupo BLC y  Fundación Personas y Empresas

 

 

Muchas veces se habla de planificación del trabajo y empresarial y pocas veces se cae en la cuenta que la mejor planificación es la de tu propia carrera. Más vale pensar en tus “por si acasos” más que lamentarse en tus “si hubieras”. Pero hoy día, multitud de conocimientos todavía no han sido inventados y la planificación debe basarse en capacidades, pasiones, dudas y retos. Planificar es más necesario que nunca aunque sea lo habitual su no cumplimiento, pero lo que debemos conseguir es planificar experiencias. Una buena carrera es aquella que han tenido en su momento experiencias enriquecedoras, o a veces que ha sabido aprovechar el aprendizaje de una mala experiencia. Decía Seneca “Muy pocos aciertan antes de errar” y el fracaso es una variable configuradora de tu aprendizaje. ¿Aprendes o tienes éxito?. Solo se pierde si no se sabe aprovechar la experiencia, y “el fracaso fortifica a los fuertes“ decía A. Saint-Exupery.

Planificar una carrera debe basarse en planificar el cambio. Lo importante es saber cómo y cuándo debemos cambiar más que seguir la lógica de determinar tu saber. Identificar los momentos que determinan el mejor aprovechamiento de una experiencia, saber cuándo una experiencia está agotada y calibrar la situación para saber cambiar son herramientas de una buena planificación de una carrera. De aquí la necesidad de un asesoramiento externo para dotar a cada decisión del ecosistema más adecuado para acertar. ¿Por qué gastamos en formación sin saber cuál es tu cambio? Ganar tiempo pensando como un experto en ¿cuál es tu cambio? antes de lanzarte a una miríada de cursos de formación es una labor de Reskilling. Por ejemplo, todo el mundo se centra en formarse en digitalización para meter en su curriculum un frescor de actualidad pero pocos se preguntan ¿Por qué? Lo importante es la diferenciación de competencias no la homogeneización de barnices digitales. Hay profesionales que te inquieren como una exigencia su necesidad de formarse digitalmente sin saber cuál es el cambio que necesitan. Decía Andy Stalman en su último libro “Humanoffon” que “Todos somos exactamente iguales de diferentes”, por tanto, no podemos planificar idénticos estudios ni similares experiencias.

La diversidad de las experiencias es lo que nos hace cambiar nuestras capacidades, al entrenarse en usos diferentes está la base de tu Reskilling. Michael Gazzaniga con su mente científica nos dice “Lo que cambiará y está cambiando en nuestra idea sobre quienes somos, y es verdad, la conciencia de lo que somos” varía según las experiencias vividas. Somos lo que vivimos (sentimos, emocionamos, pensamos y compartimos), luego la mejor planificación profesional consiste en el diseño de nuestras experiencias profesionales y/o personales. Cuando alguien me envía a sus hijos para ayudarle a decidir que van a estudiar, siempre hago las mismas tres preguntas: ¿Qué quieres ser de mayor? ¿Cómo te diviertes? ¿Y cómo aprendes? Tus sueños, tu pasión y tu forma de aprender sirven más para planificar tu futuro que  pensar en tu éxito económico, tus aspiraciones y tus títulos.

Fruto de estos procesos de asesoramiento siempre he considerado que hay cuatro ámbitos que no debemos dejar al acontecer diario, al famoso “destino” griego sino que son los cuatro criterios para elegir experiencias significativas, o aún más que nos sirven para hacer significativas cualquier experiencia que tengamos, sacar petróleo de una humilde ocasión. Estos criterios son:

  1. Autoeficacia en tus capacidades. Uno de los psicólogos que más ha influido en mi práctica profesional ha sido el nonagenario Albert Bandura cuando nos dice que lo importante no son las capacidades, sino la convicción en las propias capacidades para ejercer un cierto control sobe las situaciones, es decir, la autoeficacia. Me he encontrado multitud de personas que no entraban en valorar capacidades o medirlas sino en aceptar su convicción que lo pueden hacer. Esta visión que Bandura llama agentividad humana, es la capacidad que posee el ser humano para actuar, mantenerse activo y transformar el entorno en el que se encuentra es básica en tu planificación profesional. Hay que poder seleccionar tus experiencias, pero ante todo hay que estar convencido de tu autoeficacia para aprovecharte del aprendizaje que vas a sacar de tu experiencia. Si Erick Fromm decía que “vivir es nacer cada instante”, en un proceso de Reskilling es básico apreciar que vivir es aprender en cada instante para dotar de mayor autoeficacia personal. Porque somos mejor profesional no porque sabemos más sino por el compromiso con nosotros mismos de creernos que somos mejores. Es fundamental la autoeficacia para el éxito en tu carrera.
  2. Pasiones personales. El gran profesional verte su pasión personal en lo que hace. Si somos capaces de convertir tu pasión en tu acción y se retroalimenta haciendo que tus acciones alimenten tus pasiones estamos en el circulo virtuoso del profesional. La pasión es la base de tus futuros éxitos. Decía Kierkegaard “Quien se pierde por su pasión pierde menos que quien pierde su pasión”, no podemos ser zombies profesionales queriendo ser lo que otros quieren que seamos. Trabajar tu pasión hacer sacar tu mejor versión profesional de ti mismo es tu principal activo. Y la pasión debe guiar tu aprendizaje, el saber aprovechar una experiencia debe encajar en la persecución denotada de tu pasión. La pasión es el Big subject (tema importante de la novela) de tu vida y no puede salir solo al final de tu novela vital. Ni solo desarrollarla colateralmente con el ocio que te quedará en tus recortes temporales. Vivir con pasión está íntimamente asociado a la pasión por tu trabajo. Por aquello que define tu acción humana, es decir, tu trabajo.
  3. Ejercitar el noble trabajo de dudar. Las dudas son el gran artefacto heurístico para aprender. Quien no duda, no pregunta y sino preguntas no aprendes. El aprendizaje se basa en tu capacidad curiosa que precipita a tu conocimiento actual al ignoto mundo de la duda. La buena duda es el paso inicial de tu aprendizaje y es el ejercicio diario para fortalecer tu autoeficacia. Benditas dudas que me permiten crecer y huir de las seguridades mentales heredadas, copiadas y a veces asumidas. No poner cortapisas a tus dudas nos lleva a ser un gran profesional, pero sin caer en la duda permanente. La duda es una mecha que dispara el aprendizaje y que debemos ejercitarla todos los días. Si dudas no hay listura decía mi abuelo palentino cuando me hacía dudar de mis certezas. Y seguía diciéndome “No te averguences de cambiar de opinión pero si de no reconocer que has cambiado”. Si tengo que ser mejor profesional y/o persona debo aceptar la duda y aceptar el cambio de opinión pero sin avergonzarme de que he dudado y fruto de su aprendizaje he cambiado.
  4. Saber retarse personalmente. Siendo consciente de la autoeficacia de tus capacidades, identificando tus pasiones personales y ejercitando el dudar debo avanzar en mi carrera con la instalación de los retos para desarrollar. Saberse retar es una habilidad básica en tu desarrollo futuro, pensando siempre lo que decía Robert Louis Stevenson “ No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices”. Aquí supone la importancia del saber retarse, la inteligencia de no encerrarnos en la infelicidad de retos grandilocuentes. Saber retarse es calibrar la experiencia del reto con tu autoeficacia, pasión y duda para conseguir el desarrollo profesional. El cementerio está lleno de grandes retos imposibles de cumplir y de vidas aburridas con retos pequeños y anodinos. Decía un profesor en mi carrera de psicología que lo más difícil para ser un profesional es saber calibrar tu reto, ya lo decía Groucho Marx “No reírse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos”. Ni tontos sin retos importantes ni estúpidos con retos mayestáticos. Los retos exigentes y en su momento configuran nuestra carrera.

En fin, cuando aquel joven que me pregunta que tengo que estudiar siempre le hago las tres preguntas que antes mencione y a reglón seguido exploramos su autoeficacia, sus pasiones, sus dudas y sus retos. Estas mimbres construyen tu capacidad para aprender continuamente de las experiencias que tenemos que vivir. Por tanto, solo podemos seleccionar experiencias y fundamentalmente tener una actitud de aprendizaje continua cuando las experiencias no salen como pensamos o simplemente han evolucionano. Frente a una situación plantéate tu autoeficacia, tu pasión, tus dudas y tus retos para generar la mejor ocasión para aprender.

Me encanta descubrir el Reskilling como la invención constante de nuestras capacidades según las experiencias que nos tocan vivir y lo suelo llamar una actitud “marxista”. Si del Marx del bueno, es decir, de Groucho Marx. El cual siempre defendía la capacidad del cambio en tu pensamiento como básico para tener éxito y vamos a acabar con una anécdota marxista. Decía Groucho Marx que en su época no había un actor que se preciara que no llevara un buen bigote, como a el no le salía más que una hilera de hormigas en desbandada, decidió pegarse un frondoso bigote con goma. Era fácil de colocar para quitárselo se daba más tinta para que no le hiciera daño. Pero día tras día le parecía que su labio superior se convertía en más delgado de tanto aplicar y quitar el falso mostacho. Pero un día, sin tiempo de pegarse el hirsuto adorno, cogió apresuradamente un poco de pintura negra, la extendió por el labio superior y corrió al escenario. Con gran sorpresa, el público no notó la diferencia. Se rió con los mismos chistes y convirtió el bigote pintado en su seña de identidad. Hay que ser “marxista” y aceptar que tu carrera no depende de bigotes pegados sino de la bondad de tu chiste, luego, crea tu carrera desde la autoeficacia, la pasión, las dudas y los retos para obtener éxito.

¿Y que es el éxito? Simplemente, ser feliz en tus cambios y saber cambiar para ser feliz. El cambio en las empresas empieza con tu propio cambio personal, y saberse hacer un “Reskilling” es la mayor oportunidad de conseguir un éxito. Y cada día al acostarnos tenemos que dormirnos con la frase “ En que hemos cambiado hoy para poder aprender más y ser más feliz”. Que usted se cambie bien…y felizmente.

 

Fco. Javier Cantera Herrero, 

Presidente Grupo BLC y  Fundación Personas y Empresas

www.javiercantera.com

twitter@canteraleonardo

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