Plan de actuación Cardiosaludable en el entorno laboral

 En Curiositá, Recomendamos, Revistas

La prevención y el control del riesgo cardiovascular constituyen un reto sanitario de primera magnitud dada la elevada mortalidad de origen cardiovascular, que se mantiene como la primera causa de fallecimiento en muchos países. Cada año mueren por enfermedades cardiovasculares más personas que por cualquier otra causa. Además, son la principal causa de invalidez y de disminución en la calidad de vida.  

En el ámbito laboral, las enfermedades cardiovasculares son uno de los motivos más frecuentes de baja laboral (por ejemplo, se estima que en España se producen al año casi 20.000 bajas laborales por enfermedad cardiovascular, pudiendo obtenerse un ahorro potencial de 60 millones de euros/año en bajas por IT de producirse una mejora en la gestión del riesgo cardiovascular). 

Por todo ello, las autoridades de salud pública en muchos países, así como distintas organizaciones y asociaciones de ámbito profesional, han puesto en marcha planes de salud cardiovascular dirigidos a toda la población o a grupos específicos de riesgo 

Cualquier organización, si pretende ser una entidad socialmente responsable, máxime si, además, tiene un compromiso como empresa saludable, debe unirse a este movimiento y definiun plan de actuación Cardiosaludable con un enfoque estratégico de medio y largo plazo. 

Dicho plan debería afrontar los siguientes objetivos generales: 

  • Disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares en los empleados (y en sus familias, en la medida de lo posible). 
  • Desarrollar una dinámica de evaluación periódica y seguimiento del riesgo cardiovascular en la organización. 
  • Implicar a los empleados en la gestión activa de su propia salud cardiovascular a través de un plan de sensibilización y promoción de la salud cardiovascular. 
  • Buscar un cambio perdurable de hábitos y comportamientos. 

 De la naturaleza de los principales factores de riesgo cardiovascular que se conocen (sedentarismo, obesidad, tabaquismo, diabetes, colesterol, triglicéridos e hipertensión) se deduce claramente su relación básica con el estilo de vida; es decir, son riesgos en una gran parte evitables.  

La reducción en la incidencia de las enfermedades cardiovasculares a través de cambios en los estilos de vida (controlando los factores de riesgo cardiovascular modificables) está claramente establecida en la población general. 

Esto mismo ocurre en el entorno laboral. Los resultados de un ejemplo de intervención en esta línea se han dado a conocer recientementeEl estudio MedCARS, realizado por SEAT (en colaboración con IrsiCaixa, Hospital Clínic, Universidad de Harvard e ITAE Empresas) con la participación de alrededor de 500 trabajadores de la empresa automovilística confirma una correlación directa entre la dieta mediterránea, el cambio de hábitos real y tutelado y la mejora del estado de salud del colectivo estudiado.  

Las organizaciones, por tanto, constituyen entornos eficaces de potencial intervención respecto a los factores de riesgo cardiovascular (en colaboración con otras actuaciones desarrolladas desde los ámbitos asistenciales de salud no laborales) 

 LCarta Europea sobre la Salud Cardiovascular (promovida por la Comisión Europea y diversas sociedades científicas y profesionales) establece la necesidad de poner en marcha actuaciones encaminadas a promover la salud cardiovascular para conseguir:   

  • Nulo consumo de tabaco.  
  • Actividad física adecuadaal menos 30 minutos 5 veces por semana. 
  • Hábitos de comida saludables.  
  • Ausencia de sobrepeso.  
  • Tensión arterial por debajo de 140/90.  
  • Colesterol en sangre por debajo de 2mm/L (190mg/dl).  
  • Metabolismo normal de la glucosa.  
  • Reducción del nivel de estrés.  

 Estos objetivos pueden traducirse en algunas líneas transversales de actividad dirigidas como público objetivo tanto a las personas a título individual (en función de los riesgos específicos que muestren), como al conjunto de los empleados de la organización. Algunas de estas líneas de actividad podrían ser: 

 Líneas transversales de actividad 

  • Campaña de sensibilización frente al Riesgo cardiovascular (RCV). 
  • Dieta saludable y actividad física. 
  • Hipertensión y diabetes. 
  • Vida saludable (Bienestar emocional). 
  • Salud y familia. 

 Sin ánimo de ser exhaustivos, algunas acciones concretas en cada línea de actuación son las siguientes: 

 – Sensibilizacióncomunicación y formación 

Difundir los objetivos generales y específicos del plan de actuación cardiosaludable. 

* Campañas de sensibilización y contenidos informativos en canales de comunicación interna (revistas y boletines, cartelería tradicional y/o digital, portal del empleado e intranet, redes sociales internas, …) sobre los factores de riesgo cardiovascular y la forma en la que actúan. 

* Formación para facilitar la adquisición de los conocimientos básicos en promoción de la salud y para potenciar el cambio hacia estilos de vida más saludables. 

* Conferencias, charlas y encuentros con expertos, presentando información veraz sobre las ventajas de modificar nuestro comportamiento hacia estilos de vida más saludables. 

* Utilizar la celebración de días o jornadas monográficas (Día mundial del corazón, Día mundial sin tabaco, …) como palanca para reforzar los mensajes y las actuaciones de la organización en este ámbito. 

* Entrenamiento en el uso de desfibriladores semiautomáticos, RCP y primeros auxilios. 

* Acciones específicas para grupos con un riesgo cardiovascular más alto y/o con enfermedad cardiovascular ya desarrollada. 

* Extender en la medida de lo posible las acciones más significativas al grupo familiar y social más cercano. 

 – Dieta saludable 

* Control nutricional experto en cafeterías/comedores internos y/o máquinas expendedoras (vending) en las instalaciones. 

* Difusión de los valores nutricionales de los productos ofrecidos en cafeterías/comedores internos y/o máquinas de vending en las instalaciones.  

Existencia de opciones cardiosaludables en la oferta existente en cafeterías/comedores y/o máquinas de vending. 

* Potenciar la utilización de variedades integrales (pasta, arroz, …) en la elaboración de los platos. 

* Limitar la sal en las opciones ofrecidas y eliminar los saleros a disposición en cafeterías/comedores (ofreciendo especias sustitutivas). 

* Prohibición de bebidas alcohólicas en cafeterías/comedores y/o máquinas de vending. 

* Sustituir la bollería industrial por otras opciones más saludables (por ejemplo, fruta) en las reuniones internas, sesiones de formación, etc. 

* Asesoramiento nutricional individual para casos que lo requieran. 

* Grupos supervisados de ayuda mutua. 

* Formación en cocina saludable para personal de cocina de las cafeterías/comedores internos en las instalaciones. 

Ofrecer pautas nutricionales para aplicación en el ámbito familiar (incluyendo la preparación de menús para llevar al trabajo). 

* Información veraz sobre las llamadas dietas milagro y sus riesgos para la salud. 

* Involucrar al área de salud o servicio de prevención de riesgos laborales de la organización en el proceso de selección y control posterior de las empresas que proporcionen servicios de cafetería/comedor/máquinas expendedoras/catering para eventos. 

 – Hipertensión arterialdiabetes y control del colesterol 

* Control periódico general (a través de vigilancia de la salud) e individualizado para casos que lo requieran. 

* Campañas informativas y de sensibilización generales y/o monográficas (alimentación cardiosaludableconsumo de sal, consumo de alcohol, actividad física, sobrepeso, tabaquismo, etc.) 

* Grupos supervisados de ayuda mutua. 

 – Tabaquismo 

* Campañas informativas y de sensibilización generales y/o monográficas (tabaquismo y embarazo, tabaquismo y enfermedad cardiaca, etc.) 

* Tratamiento antitabaco (orientado al cese en el consumo) subvencionado total o parcialmente por la organización. 

* Asesoramiento individual. 

* Grupos supervisados de ayuda mutua. 

 – Actividad física: 

* Campañas informativas y de sensibilización generales y/o monográficas (actividad física y embarazo, actividad física y enfermedad cardiaca, etc.) 

* Subvención total o parcial por parte de la organización de costes de actividades gestionadas por externos (gimnasios, clubes deportivos, etc.) y/o para la adquisición de materiales y equipamiento. 

* Promoción y/o gestión de actividades propias (talleres, clubes de corredores, gimnasios propios, senderismo y/o caminatas en los entornos laborales, natación, bicicleta, etc.) 

* Promover el uso de las escaleras en las oficinas, frente a los ascensores.  

Incentivar la utilización de medidores de actividad (a través de las aplicaciones disponibles para teléfonos móviles, pulseras de actividad, …) y el establecimiento de objetivos individuales y/o grupales. 

* Grupos supervisados de ayuda mutua. 

* Gimnasia laboral. Escuela de espalda. 

* Asesoramiento individual a través de las áreas de salud de las organizaciones y/o de profesionales especializados. 

 – Revisión periódica de la salud 

* Control periódico individualizado (reconocimiento médico) como base para la identificación de los factores de riesgo. 

Identificar los principales grupos de riesgo a partir del análisis agregado de la información de vigilancia de la salud.  

* Realizar pruebas complementarias de evaluación (implicando cuando sea posible a los proveedores de seguros médicos privados cuando exista esta herramienta compensatoria en la organización). 

* Difundir los indicadores más relevantes en términos de RCV y cómo evolucionan en la organización. 

 – Bienestar emocional 

* Campañas informativas y de sensibilización generales y/o monográficas (gestión del tiempo, equilibrio vida personal-profesional, relajación, adicciones, sueño y descanso, etc.) 

* Sesiones formativas presenciales. Gestión de estrés y de conflictos. 

Talleres de mindfulness. 

Ofrecer asesoramiento experto individual en los casos requeridos. 

Evaluación periódica de los riesgos psicosociales. Planes de acción en función de los resultados obtenidos en la evaluación. 

 – Salud y familia 

* Campañas informativas y de sensibilización generales y/o monográficas (alimentación, actividad física, etc.) 

* Talleres formativos para padres. 

* Material informativo y de divulgación para niños. 

* Actividades de ocio familiar activo (senderismo, bicicleta, …) 

* Inclusión del grupo familiar en programas preventivos y de promoción de la salud relevantes. 

 El propósito de este texto es aportar algunas ideas concretas respecto a un plan de acción en la empresa, por lo que no se detalla al completo. No obstante, haque recordar que, como cualquier otra acción planificada en el ámbito de la salud y el bienestar en la organización, el Plan de actuación Cardiosaludable debe responder a una estrategia con objetivos definidos, un calendario de actuación, unos recursos (incluyendo presupuesto dedicados), unos indicadores de seguimiento y un sistema de evaluación que determine las modificaciones que deban introducirse para alcanzar los objetivos establecidos. De lo contrario, muchas de las actividades enumeradas podrían terminar siendo valoradas internamente en la organización como meras herramientas de márketing e iniciativas aisladas que no tienen un impacto significativo. 

 

Federico Galán Martín. 

Director Salud y Bienestar Laboral 

Fundación Personas y Empresas

Recomendados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Para mayor información revise nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies