¿Quién dijo convencional?

 En ¿Y si...?
Equipo de redacción.

Ha llegado el momento. El verano está aquí y, ¿qué mejor que aprovecharlo para reponer fuerzas para derribar barreras a la vuelta? En este número queremos hablar de romper nuestros límites, de ir más allá, para visualizar en nuestra cotidianeidad grandes oportunidades de crecimiento y de aprendizaje. 

Aunque en un proceso de mejora progresiva, la situación que seguimos viviendo es compleja. Pero las dificultades forman parte de nuestro día a día. El problema reside en que hacen que perdamos nuestra paz interior debido, principalmente, a que no las aceptamos tal cual son y se convierten en una amenaza para nosotros, en mayor o menor medida.

Esto nos lleva a vivirlas desde el victimismo, presos de nuestras circunstancias, buscando excusas del tipo «no era el momento adecuado» o bien culpando a otros.

Pero hay otra opción. La de vivirlos desde una perspectiva mucho más sana emocionalmente, asumiendo la responsabilidad de cómo estoy visualizando e interpretando la situación: ¿se trata de un problema o de una oportunidad de aprendizaje?

Traspasar nuestros límites consiste en esto, en dejar el victimismo de nuestras propias circunstancias para tomar el control de la situación, revisando los pensamientos, creencias, miedos y emociones que nos conducen a través de nuestros comportamientos, a hacerles frente desde el rechazo, negación o sufrimiento y que limitan nuestra conducta a la hora de afrontarlos. Ir más allá significa que cuando tengamos un problema o dificultad, podamos comenzar a considerarlo como una oportunidad de aprendizaje, dándonos el espacio y el tiempo para escucharnos, libres de juicios, para descubrir qué nos está inquietando y adoptar una mirada nueva para una situación conocida. Puede ayudarnos en este proceso plantearnos cuestiones como:

  • ¿Qué me está moviendo? 
  • ¿De dónde viene mi inseguridad, amenaza, miedo y, en definitiva, mi insatisfacción?
  • ¿Qué puedo mejorar al respecto?
  • ¿Qué nueva mirada puedo adoptar para afrontar esto desde una perspectiva positiva? 

Se trata de ir al fondo para descubrir realmente qué es lo que queremos para identificar los factores que nos pueden ayudar a mejorar para conseguirlo y cuáles los elementos que nos están limitando.

Ante un nuevo problema o dificultad no lo rechaces, no lo ignores, acéptalo y encuentra en él la oportunidad de crecimiento que la vida nos está ofreciendo.

Para enfrentarnos a nuestros límites es esencial tomar conciencia de ellos, y para tomar conciencia de ellos, es fundamental darnos un espacio y tiempo para entrar en contacto con nosotros mismos: pararnos y escuchar. Algo que se ha perdido o complicado en gran medida en el frenético ritmo del día a día actual. Con esta mirada reposada y serena, podemos ver y modificar lo interno, nuestras creencias, nuestros pensamientos y nuestras actitudes, aquellas que no nos permiten ir más allá o no nos permiten ver más allá de lo habitual y conocido. 

Otra fuente de información sobre nuestros límites es identificar nuestras dificultades, qué es lo que nos frena para conseguir aquello que queremos. Un ejemplo claro es la barrera que nos impide ver más allá de la actividad profesional que veníamos realizando. O el atreverte a emprender una idea que desde hace tiempo vienes madurando, o decidirte a dar una charla y hablar en público. Identificar nuestras dificultades, es el primer paso para ocuparnos de ellas. Ignorarlas o pensar que con el tiempo se suavizarán o resolverán por sí solas no es solución. Hacernos cargo de lo nuestro significa tomar las riendas de nuestra vida y ponernos en marcha en aquello que hemos estado postergando.

Ir más allá también tiene que ver con nuestra capacidad creadora, con nuestras motivaciones e ilusiones. Estos motores de cambio que nos dicen que podemos y necesitamos algo más, algo que nos dé plenitud. De ahí la importancia de tomar conciencia de nosotros mismos, reconocer e identificar nuestras necesidades para que sean nuestros impulsores.

Establecer un QUÉ es fundamental para luego trazar los caminos del CÓMO. Es verdad que no siempre tenemos claro lo que queremos. Sabemos que necesitamos un cambio, pero en ocasiones no sabemos el qué, cómo materializarlo. Parar, tomar un respiro, genera un  espacio para entrar en contacto con nosotros mismos clave para clarificar cuál es nuestra necesidad, es decir, qué es lo que queremos. Otra forma de clarificar es comenzar por lo que no se quiere.

Tan importante es definir lo que necesitamos como el PARA QUÉ. Responderlo nos ayuda a encontrar el propósito, el sentido más profundo de nuestra necesidad y la contribución que ésta tenga, sea la que sea. A su vez, nos ayudará a fortalecer nuestro compromiso en la acción para llevarlo a cabo.

Imprescindible es saber dónde estamos situados, qué tenemos o con qué contamos y cuál es el camino a recorrer para lograr aquello que queremos. Indagar, preguntar, formarse e informarse son acciones esenciales para saber trazar el camino a recorrer. 

Esto no se podría recorrer sin antes haber alineado nuestras actitudes, pensamientos y creencias a favor de nuestra idea, necesidad o propósito. El haber cuestionado algunas creencias, haber hecho frente a nuestros miedos, reconociéndolos pero afrontándolos serán acciones claves para ponernos en marcha.

En este número encontrarás experiencias e ideas para ir más allá de lo convencional, romper nuestros límites o valorar otras opciones.

¡Qué lo disfrutes! 

 

 

 

Publicaciones recientes

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Para mayor información revise nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies
deporteeditorial octubre