“¿Y QUE HACEMOS CON LA NIEVE?” UNA OPORTUNIDAD PARA EL COACHING INTERIOR.

 En Desarrollo profesional

Uno de los descubrimientos que supone acudir al trabajo en transporte público es que, de repente, vuelves a recuperar cuarenta y cinco minutos de tu vida que hasta hace unas fechas parecían desaparecidas dedicadas en cuerpo y alma a las vicisitudes del tráfico.

Después de probar con irregular éxito distintas opciones, en los últimos meses estoy recuperando el placer de la lectura fugaz. Esa lectura mañanera que no puede ser de libros especialmente densos. Por un lado, por el peso (¡Sigo siendo un consumidor libros de papel!) y por otro, porque a las siete y media de la mañana no estoy precisamente para ninguna densidad relevante.

Hace poco encontré la curiosa teoría de Tom Rath sobre “El Cubo y la Pala”. Según ella, cada uno de nosotros posee su propio cubo. El cubo se llena o vacía plenamente en función de lo que otros nos dicen o nos hacen. Cuando nuestro cubo está lleno, nos sentimos bien; Cuando está vacío, fatal. Cada uno de nosotros dispone también de una pala. Cuando empleamos nuestra pala para llenar los cubos de los demás con energía positiva, también llenamos el nuestro. Pero cuando la utilizamos para vaciar los cubos de los demás mediante pensamientos o energía negativa, también vaciamos el nuestro… Lógicamente, todos queremos tener nuestros cubos a rebosar, pero no podemos hacer nada para llevarlo a cabo sin la energía positiva que distribuimos a nuestro alrededor.

En la misma línea se expresa el último libro de Adam Grant, “Dar y recibir”, cuyo mensaje clave es el descubrimiento de que lo mejor para una vida de éxito es la ayuda constante a los demás. Ahora que la mayor parte de nosotros ya estamos entonando villancicos y recibiendo y enviando mensajes de felicidad y buenos deseos, llevo varios días dando vueltas a la teoría de Rath y a la visión de Grant.

Me gustaría invitaros a los que, a pesar del ocio de estos días, o precisamente por ello, tengáis la oportunidad de leer estas líneas, para que aprovechéis en ocuparos intensamente de rellenar con vuestras “palas de talento” con esa energía positiva, que yo me imagino en estas fechas como si se tratase de una especie de nieve mágica extraordinariamente pura, los cubos de las personas que se encuentren a vuestro alrededor. Quizás sea un doble reto: Por un lado, por ser capaces de seguir poniendo en práctica las destrezas y comportamientos de éxito que día a día intentáis transmitir en vuestra gestión (recordad que el talento no se va de vacaciones), y por otro, teniendo en cuenta la oportunidad de cambiar de escenario y sobre todo “las caras” de las personas a las que transmitir esta corriente de energía positiva y ejemplo. Seguramente estos días tendréis una oportunidad única para que sean vuestros seres queridos los mayores beneficiarios de la actividad frenética de vuestra pala. Además, siguiendo esta teoría, serán precisamente estas personas, nuestra familia, nuestra pareja, nuestros hijos, los amigos del corazón …los que más podrán contribuir a que nuestro propio cubo se encuentre repleto.

Cambiar algunos días de las próximas semanas el traje por nuestro jersey de renos no debe “relajarnos” de la oportunidad de tener una actitud reflexiva sobre nuestro propio comportamiento y sobre nuestra capacidad para ser “coaches internos” de las personas con las que compartimos estos días; Que probablemente sean aquellas más importantes para nosotros. Os animo a ser “conscientemente competentes” de las ocasiones en las que echéis una paletada positiva en el cubo de vuestra pareja, en el de cada uno de vuestros hijos, en incluso, en los casos más avanzados, en el cubo de ese “cuñado” que siempre ejerce de tal. Probablemente, “pala a pala” empezareis a notar como vuestro propio cubo se va llenando.

Ya nos contareis si este esfuerzo navideño ha merecido la pena y si a la vuelta a la rutina, al tráfico, al metro o al tren de cercanías de turno, volvéis con vuestro cubo cargado a reventar de energía positiva y felicidad, en la misma proporción al menos en la que hayáis sido capaces de rellenar con esa “nieve mágica” los cubos grandes y pequeñitos de las personas (también grandes y pequeñitas) con las que habréis disfrutado estos días. … En Auren-Blc os estaremos esperando.

¡Feliz Navidad!

Fernando Arana

Gerente Consultoría de RRHH en AUREN BLC

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